jueves 14 de mayo de 2009

Blue Moon


Blue Moon,
la humedad 
de tus notas
copulo mi destino.

Blue Moon,
en un vaso de whisky
te fecundo
podrido.

Blue Moon,
el brusco adulterio
rayó mi 
vinilo.

Blue Moon,
esa maldita voz 
aun viola 
mis sentidos.

Blue Moon,
¿quien gozo tus latidos?

Blue Moon,
Lady Day lo
susurró 
a mi oído.

Blue Moon,
vuelve a tocar
tu último
silbido.

Blue Moon,
que sin tu cantar,
este obituario
aun yace perdido...

jueves 2 de abril de 2009

Por tu mirada...

Sabes,

el otro día me perdí en tu mirada,

no supe de fortunas,
ni de barcas, ni de nada,

solo me perdí en tu mirada,

como se pierden las lunas
cuando abrigan el alba,

me perdí sin morada,
en las dulces comisuras
que decoran tus pestañas,

me perdí sin retorno,
a la vera de tu retina
que dibuja mis mapas,

me perdí una y mil veces,
me fugué a tus ramas,
me envolví en tus sentidos,
mientras tus ojos me buscaban.

Sabes,
el otro día me perdí en tu mirada,

y sabes amor,

no hay en el mundo
otras pupilas,

por las que mi imperio
yo abdicara...

viernes 27 de marzo de 2009

No abjuro de castas

Reniego el fin de mi raza,
como reniegan mis pupilas
las renegadas semblanzas.

No soy hereje de la luna,
tampoco peregrino del ocaso.

Mi estirpe supo de fortunas,
de aquellas renegadas
en los escriños de plata.

Cobijadas de azules 
en las renegadas trazas,
a la vera del camino
entre ramas y estampa.

¿Y la estampa?

¿Donde quedó la estampa?,

Con su aire subversivo,
con su renegada causa,
con su honra pendenciera,
con su renegada fama.

¡Perdimos la estampa!

Como perdimos la conjura
en las huestes diocesanas.

Reniego el fin de mi raza,
como reniegan las colinas
su renegada estampa.

Reniego la condena,
reniego la fatiga,
reniego la pachorra
reniego mi rutina.

Y si reniego el reniego,
en mi renegada pluma,
no habrá reniego entonces,
que reniegue mi estampa...

viernes 20 de marzo de 2009

Soliloquio para la escogida

A la vera de las cornisas,
una tarde cualquiera,
con los velos de cenizas
huyó su gracia verdadera.

Nadie confino su partida,
nadie camino su ladera,
nadie conculcó su guarida,
ni su temple, ni su manera.

Aun los laicos la bautizan,
en la escarpa de la cantera,
los mil soles la priorizan,
en los templos de madera.

Supo el médano de su hijo,
supo la villa de su testera,
las siembras tuvieron cobijo,
y a la viveza, la sordera.

El oriente gime su impronta,
la nostalgia hizo enredadera,
la impudicia asombra la coronta,
en los pliegues de su acera.

Dicen que vendrá de lunas,
esperando la bendita primavera,
vendrá pregonando con sus runas
la estirpe que violó la escalera.

Será el trono la alevosía
que adornará su pradera,
y en su verso la profecía,
masticará la torpe espera.

viernes 2 de enero de 2009

Ensueño de mi Yermo

El páramo lanzo su llanto,
aquel día de abril,
cuando las cenizas
flotaron sin destino.

Me dicen que fue un sueño,
yo culpo a la utopía.

Pero el páramo sigue llorando
con lágrimas azucaradas,
y aunque roce su dulzura,
siguen y siguen gimoteando.

Creo que fue un sueño,
aunque aquel día no dormí.

Y el páramo buscó consuelo,
con sus alas extendidas
voló hacia el ocaso,
arribó allá en las cimas.

Yo creo en ese sueño,
mi mente no la dejaría.

¡Ay páramo afligido!.

No llores en mi regazo,
ya despierto presuroso,
carraspeando los ronquidos...

Sistema de Protección social con un pescado

Hay algunos que dicen democracia,
hay otros que creen en el mercado,
hay quienes se rinden ante la divisa,
y hay quienes hoy no comieron pescado.

Talvez necesite capital propio,
talvez un banco me banque,
tal vez cree mi propio negocio,
talvez te invite un buen pescado.

Propongo una comisión resolutiva,
propongo un tratado multilateral,
propongo un proyecto al senado,
propongo un pescado y nada mas.

Mejor camino a mis oficinas,
mejor me voy a un buen spa,
mejor me compro un buen vino,
mejor soy un pescado a la mar.

Y si la platea hoy no tuvo su pescado,
no se preocupen, 
que a la firma de este decreto,
el ejecutivo ya tramito un pescado,
que espera favorezca a los 
mas vulnerables de la sociedad.

¡Si la oposición no se opone, claro está!

Mi esquizofrénica fachada

Mis dedos y mis pies,
son de forma muy rara,
a ratos hurgan los ciprés,
del huerto tibio
de doña Clara.

Mis uñas sin barniz,
no conocen de posadas,
quieren deformar mi nariz,
como una flauta camelada.

Mis cejas son vergel,
con sus leños sazonadas,
se despistan entre el tropel,
dejan el pórtico
sin morada.

Mis labios quieren gemir,
como un mocito abandonado,
baten y vuelven a batir,
los celos boyantes
al otro costado.

Mis oídos en bemol,
van clamando madrugadas,
brincan las ramitas de sol,
como una luna enamorada.

Mis dedos y mis pies,
las cejas remendadas,
mis oídos de sordez,
las uñas no cortadas.

Y entre tanta estupidez,
mis labios claman tu llegada...

martes 4 de noviembre de 2008

Delírica impudicia

En la punta de tu pliegue
deslizan tus ardores,
la mórbida espera
nutre tu blasfemia,
subyuga tu regazo,
escupe la impaciencia.

Y tus lóbregas codicias
seducen mil amores,
con ellas te coronas
de mi atávica impudicia.

Entonces,
trasgrediré tus demandas,
vertiendo mi opulencia
en vandálicos asaltos,
destrozando la mañana,
calentando los desvelos,
regalando los sabores
de tu íntimo arrebato.

¡Serás mía!

¡Solo mía!

Mientras tu nombre ronque,
mientras la fiebre se agolpe,
mientras se funda el trance
donde tus honores,
ya son parte de mis dotes

jueves 16 de octubre de 2008

Honrando la memoria colectiva

Aquí,
la sangre condena
al reflujo indómito
de tu arrebato bravío.

Vio tapizar los ladrillos
en tiempos de indolencia,
la sangre hurgó de comisuras
aquella estupida torpeza.

¡No compañero!,

Aunque las botas ciñan
de colores el pavimento,
jamás esfumaran tu silueta.

Morarás entre los vivos,
en las murallas del suburbio,
habitarás en las proclamas
que alimentan al mendigo.

Allí,
al costado de tu tiempo
vendrás a recoger tu huerto.

Aunque las botas ciñan
de colores el pavimento,
no apagaran la tropelía
del maldito silencio.

¡No compañero!,

Rubricará tu hidalgo ejemplo
en las siembras del tropel,
toda refriega honrará la causa,
toda causa serán tu ayer.

Allí,
al costado de tu tiempo,
tu nombre parirá consignas.

Y en el medio del espejo,
los procesos seguirán viviendo,
entre cantos y entrega,
entre mártires y sencillez,
mil años no borraran
la espesura de tu aliento.

¡No compañero!,

Aunque las botas ciñan
de colores el pavimento,
con tu voz y tú sustento
nos nutriremos del ayer...


Dedicado a la memoria de los caido por la lucha contra las dictaduras. En especial, a la memoria del Co. Miguel Henriquez.

Mi debilidad

Mi debilidad
se cobija en
tu silencio,
de pulcros fuelles
femeninos,
mezcla de
gracia y
hermosura.


Mi debilidad
cede cuando
tus ojos atisban,
los muros son
etéreos,
me calan
a tus pupilas.


Mi debilidad
crece cuando
tu rostro percibo,
allí está
mi entelequia
ofrendando
tu destino.


Mi debilidad
son tus labios,
mi debilidad
es tu iniciativa,
mi debilidad
va por tu querencia,
mi debilidad
busca tu abrigo.


Mi debilidad
es saber,
que hoy y mañana,
simplemente,

te encontrare
conmigo...

Regalando tu poesía

Para regalarte una poesía,
donde te diga la verdad,
solo debo catar el dulce sosiego,
de tus ojos a la mar.

Y si por osadía
tu rostro puedo atisbar,
me embriagare
en la insolente aquitectura,
de tu belleza sin igual.

Una y mil veces,
o talvez un poco mas,
tus labios me deliran,
en un sueño sin final...

Se busca compañero

Disculpe la torpeza Compañero,
pero hoy una duda me asalta,
la revolución se tomó un recreo,
¿y usted no supo atajarla?


Disculpe la rudeza compañero,
pero mi fusíl no aguarda,
¿sigue luchando contra el imperio?,
¿o ya no comulga en esta casa?


Disculpe la franqueza compañero,
pero le aclaro nuestra causa,
no nos vendimos a la diosa blanca,
no nos financiamos con un rapto.


Disculpe la molestia compañero,
pero otra duda me asalta.
¿Por qué le veo de finas vestiduras?,
¿cuando la lucha nos aguarda?.

Disculpe el yerro compañero,
pero creo usted no tiene ganas,
ayer fueron sus cantos y sus proclamas,
hoy sus autos y sus corbatas.


Disculpe la confusión compañero,

¡Pero aún tenemos patria!

Yo no lucho por el dinero,
y usted,


usted ya no es mi compañero...

Milonga del Olvido

Fué al sol de la tarde esa,
con sus maletas y su auxilio,
escapó al torpe exilio
que aun la busca como presa.


Tuvo su feudo allá muy lejos,
fueron tiempos de grandeza,
entre tablas y entereza,
tuvo su trono con espejos.


Su voz era de fino linaje,
su canto encantaba a todos,
y con sus manos y sus codos,
honraba al viento y su forraje.


Esa noche logró escapar,
en San Telmo nadie la aguardo,
con sus banderitas se cobijó,
balbuceando milongas en un bar.


Dicen que por Retiro aun transita,
va con bandoneones a pasear,
hay algunos que aun le oyen cantar,
con esa voz que no marchita.


Mucho hace que aun la espero,
por las callecitas aun veo su andar,
y si por Capital Federal suelo pasear,
aun sueño su milonga y su bolero...

Cavilación subsiguiente al Amor

Me pregunto qué mas dolió,
si amarte como yo te ame,
o que no me amaras como yo.

Más si mi juicio no me engaña,
tal vez el dolor lo lleve yo,
porque ame tan intenso y puro,
que ningún olvido lo previó.

Pero mi psicoanalista insiste,
que más dolor lo llevarás tú,
porque para amarte como te he amado,
en ninguna otra vida
encontraras igual amor.

Como sea,
y omitiendo los consejos de ocasión,
yo me quedo con mi olvido,
y tú te quedas sin mi amor...

jueves 3 de julio de 2008

Mi Reina

Mi reina reinaba Octubre,
con las coronas de esfinge
y collar de perlas finas.

Su reino no tenía feudos,
sus esquinas eran templos,
sus sirvientes, terciopelo.

Mi reina reinaba Marzo,
con hoja suave y plumaje,
con vientos de caramelos.

Su trono era el firmamento,
y los mares su descanso
y las cimas su sustento.

Mi reina reinaba Agosto,
y suaves labios de felpa.

Su amor fue como una estampa,
su recuerdo, ventolera.

Mi reina reinaba tibia,
durante todo su año,
mi reina reinará viva,
mientras me reine su manto...

Pecado Bursátil

Pecado es un bien capital,
mi madre nunca lo dijo,
una noche de otoño
algo lo quiso anunciar.

¡ El pecado es no amar !
Lección inconclusa...

¡ Pecado como bien capital !
Debí ser accionista...

Una copa a tu presencia

Mil años espere tu venida,
flotando con tu melena suelta,
aventurando fantasías,
escribiendo tú nombre al viento.

Con mil copas brinde por tu llegada,
buscando entre el gentío
esa estampa que no fuera ajena.

Con alegría recorrí las riberas,
levantando mil castillos
donde habitarías serena.

Fui tallando mil coronas
que te nombrarían reina.

Fui cortando mil azucenas
que decorarían tus praderas.

Fui deshojando mil mares
que fraguarían tu silueta.

Mil años espere tu venida,
y mil coronas tengo,
si por ventura acudes,
mi copa aun se alza al viento...

miércoles 23 de abril de 2008

Umbrales del Invierno

Vientos del sudoeste,
arraigan en mi exilio.

Quise flotar,
escurrir entre la brisa,
viajar a la llanura.

Pero el otoño fustiga,
fijando los tarugos
que danzan con la noche,
para violar los esternones
que recelan de la sombra.

Y allí,

Por un instante,
creí ver un halo tamizarse,
entre cardúmenes inmemoriales
refrendaban la avenida.

¿Serán las coplas granates?,
¿serán las horas olvidadas?.

Cielo,
¡ay, mi cielo!,

¿Por qué zarpasteis
a la hora
del asueto?.

Te supliqué alejaras el diluvio,
más fluyes
como gota entre los dedos.

¿Podrás alguna vez,
reflejar la blasfemia
del silencio?.

Mejor busco cobijo
entre acopio de laureles.

Allí no tronaran
las gacelas su desdicha.

Y si el día me acompaña,
tal vez me sume a la bandada,
que ya emprende su viaje,
donde nadie las espera,
donde los rieles vagan,
sin un rumbo conocido...

domingo 30 de marzo de 2008

Herencia del Aedo

Bardo por anhelo,
La trívia me sofoca,

A veces juego creyendo
Que mis versos rozan lo divino,
Otras planeo rumbo a la bazofia,

Y las letras enloquecen,

Juegan con mis tiempos,
Como una rama al olivo,

Abusan,
Condenan,
sumergen,
reviven,
encantan,
marchitan,
deliran,
seducen,

Y al final,

Transitan sin rumbo,

Vestidas de cálamos opuestos
flotan en regatos viscosos,

Fastidiando por parir,
traveseando la proclama,

Ellas cantan,
con el alma,
con el vientre,
a los mares,
a los viento,
a los caudales,
a los paladines,
a la lujuria,
y cuando aman,
se entregan sin recelo,

Buscando nombres,
encontrando venturanzas,
o tal vez simples desdeños,

Mas si mi rumbo escoltan
hasta mi postrero suspiro,
entonces estaré confiado,
ya que mi estela quedara rubricada...

Ángel en mi Luna

Balada de la noche.

Ayer,
una arista cegó mis pupilas.

Florecisteis.

Iluminada de crestas,
alumbrada de arroyos.

En el horizonte,
el crepúsculo te engalana,
los rocíos te esperan.

Eres mar.

A veces vida.

Y tu voz de cometas,
ronda cautiva,
tal vez redime,
chapotea en sueños,
guía las veredas.

Y con su tenue fulgor,
mi cálamo encamina
.

Sustancia Obsesiva

Sustancia al otro flanco,
las secreciones son en vivo,

se dilata la noche,

la cópula habita,
la fiebre nos deleita,
el glosario está perdido,

la latitud se incinera,
los momentos son bravíos,

la trívia queda exigua
demanda a su bardo,

quien yace desterrado,

solazando en este vicio.

Bebop Nocturno

Notas sudosas irrumpen,
el metal lubrica en llantos,

un bemol flota en danzas,

augurio en voces fangosas,
los suspiros navegan,
el hechizo me alcanza,

Un solo delírico
desvela en arpegios,

El piano es versado,
los vientos de cromo,
y mi cigarrillo se esfuma,

el saxo ya es de Parker.

Amén del Partisano

En acuosas borrascas
mi destierro navega
por fronteras sin esqueleto.
.
Colindo al oriente,
donde el río dibuja espejos
y la lluvia plagia lamentos,
.
Triunfos me apellidan,
sables me hostilizan,
la esquina se aproxima.
.
Destroné los ciclos,
retorné con los astros,
me apresó el colgajo,
.
Soy cancerbero azulado,
los séquitos paganos
me honran con su imprudencia.
.
Tal vez mi pluma se agote,
o mi masa se mude,
.
más espero al mármol ventoso,
y el sur será mi destino.